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Perusa.
A Perugia [Perugia o Perusa (Perugia en italiano, Perusia en latín, Perusa en español)] fuimos el segundo día de estancia. Salimos por la tarde y se nos hizo de noche estando allí. Es la capital de Umbría, es pequeña pero increíble, cerca del río Tiber, en el centro de la península itálica. Tiene 157.489 habitantes. Fue una ciudad etrusca y es el centro de esta cultura interesante y misteriosa.
Lo mejor de Perugia y de toda la zona de Umbría es ir callejeando por sus calles estrechas para poder disfrutar de sus arcos de todas las épocas. Hay construcciones etruscas, romanas, de todo el medievo, del renacimiento… en fin, hasta hoy. El casco antiguo o centro de la ciudad tiene miradores increíbles desde donde contemplar grandes panoramas, pueden verse las ciudades vecinas, como Asís. Me impactó de Italia, y de Perugia, la monumentalidad de sus plazas y jardines, algo espectacular.
Otra cosa que también recuerdo y de mucha importancia allí es la Rocca Paulina. Es una inmensa fortaleza que el Papa Paolo III mando construir en 1540. La Rocca encierra, como una enorme campana, un barrio entero de la ciudad vieja, una ciudad que quedó prisionera un tiempo.
Actualmente se usa como salas de exposiciones y actos culturales. Una larga calle central, el Corso Vannucci, me dijeron que se hizo rellenando el vacío entre dos montes. Llega a la Piazza 4 Novembre, decorada por La Fontana Maggiore, el Palazzo dei Priori, ambas construcciones del siglo XIII, y el Duomo o catedral. Esto es lo que más recuerdo: esta plaza con una preciosa fuente (La Fuente Mayor, año 1.200), situada frente a un costado de la catedral de S. Lorenzo (S.XV-XVIII), imponente templo gótico. En el lado opuesto de la fuente se sitúa el Palacio de los Priores, con sus estatuas de bronce del Grifo y el León sobre la puerta.
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