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Bas�lica de St.Clara

Asís

Colocada encima de una fértil colina con olivos  y cipreses, Asís se alarga por los declives del Monte Subasio gozando de una magnífica posición dentro del Valle Umbrano entre los cursos de los ríos Tescio, Topino y Chascio.  Esta es la ciudad en donde nació San Francisco, fundador de la orden religiosa de los franciscanos en 1208, y Santa Clara (Chiara d’Offreducci), la fundadora de las clarisas. Se conserva bastante en su aspecto medieval aunque cuesta imaginar esos tiempos en que las ciudades combatían entre sí, como Perugia contra Asís y viceversa, en vida de san Francisco.

La primera vez que fuímos éra de paso; volvíamos de ver otra ciudad, y aprovechamos para ver la famosa Porciúncula: una iglesia muy pequeña importantísima en la historia franciscana y que queda recogida en el interior de una inmensa basílica, llamada Nuestra Sra. de los Ángeles. El interior de la Porciúncula conserva toda la frescura de su primitiva austeridad. Es un lugar de constante peregrinación. Antiguamente estaba rodeada de un bosque.
Al día siguiente volvimos para ver Asís, aparcamos el coche en una enorme explanada. Muchas de estas ciudades medievales se deben recorrer a pie. Hay otras que permiten subir ciertos tramos con coche. Para conocer bien Asís hay que caminar, subir y bajar cuestas y escalinatas. Imagináos en el pasado con nieve y frio, o con los calores del verano. Ahora te puedes tomar un refresco o un helado estupendo.

No teníamos la visita muy planificada, sino que fuimos un poco al azar. Así que la primera iglesia que vimos fue la de S. Pedro, fundada en el s. XIII encima de un anterior lugar de culto. Tiene elegantes trazos románico-góticos. En el interior, dividido en tres naves, conserva fragmentos de frescos del siglo XIV y restos de algunas tumbas del mismo siglo. Sufrió daños en un terremoto reciente y ha sido restaurada. Desde el principio pertenece a la orden benedictina, es anterior a los franciscanos por tanto.

La Basílica de San Francisco de Asís pertenece al patrimonio histórico mundial. El monasterio franciscano y las iglesias menor y mayor (basílica inferior y superior) de San Francisco se comenzaron a construir inmediatamente después de la canonización del mismo en 1228 y fueron concluidas en 1253. La iglesia menor cuenta con frescos de los famosos artistas del alto medioevo Cimabue y Giotto. En la iglesia mayor se hallan frescos de Giotto que representan escenas de la vida de San Francisco.

Santa María la Mayor, (Santa Maria Maggiore) la más antigua de las iglesias que se conserva, de estilo románico. Ya existía en tiempos de san Francisco.          

La interesante Catedral de San Rufino, el “otro” santo de Asís, al que se consagra la catedral. Ha sido reestructurada tras el terromoto del 1997. Cuenta con una fachada románica, tres rosetas y el interior con sucesivas intervenciones y modificaciones históricas.  El campanario fue construido sobre una cisterna romana.

La basílica Santa Clara  es de piedra blanca y rosada, a bandas; con sus innumerables rosetas y su simple interior gótico comenzó a ser construida en 1257 y contiene la tumba y el cuerpo de la santa y el crucifijo que habló a san Francisco –traído también de san Damián-, y frescos y pinturas del siglo XIII. Estaba acabada cuando fue transferido el cuerpo de la santa desde San Damián, donde había vivido, y donde murió el 11 de agosto de 1253.

Y por último la iglesia convento de san Damian, parcialmente visitable, que no tuvimos tiempo de visitar completamente porque se nos hizo tarde. Asís tiene mucho para ver, vale la pena ir muchas veces. Por la tarde llovía y esto nos retuvo para salir al entorno exterior de la ciudad. La fortaleza en lo alto, o “Rocca”, lo que fue el foro romano. El eremitorio de las Cárceles, a cinco km. de subida, llamado cárceles porque allí se auto-encerraba san Francisco y seguidores en unas grutas. Desde allí se debe subir al monte Subasio y contemplar una vista de la Umbría inolvidable.


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